…porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla…

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martes, 7 de junio de 2016

A Simba (adoptado)



Siento dentro de mi una mezcla de alegría por verte y saberte feliz y rodeado de tantas cosas buenas, sobretodo el amor  y la protección de alguien tan especial como tu humano de hoy. Y al mismo tiempo el dolor de extrañarte y no haber tenido las mejores condiciones para que te quedaras con nosotros hasta que fueramos todos viejitos, tú y nosotros.
                                                                  (Simba en su nuevo hogar)
 De ti hablamos todos los días, del cambio sorprendente que diste de huracán fuerza 5 a amoroso gatico y como aprendiste a meterte conmigo en la cama las mañanas de los fines de semana a regalarme, cabezazos, amasaditas con tus paticas y el calorcito de tu cuerpo. De tu belleza negra de pantera en miniatura. De lo glotón que eras, que todo te gustaba y como tú y yo, compartíamos un  mismo barquillo de helado. Ayer le hice esta anécdota a una compañera aquí y me dijo que eso sobrepasaba todos los límites  porque me podías contagiar alguna cosa  pero es que a mí no me importaba. Para mí no eras una especie diferente ni una mascota, eras mi último bebé que llevé a cuestas conmigo a donde quiera que iba mientras necesitaste biberones frecuentes porque Motica cuando llegó a nosotros ya tenía bien sus dos meses de vida y era capaz de valerse sola. Eras mi hijito peludo, un pedacito mío y que piense cualquiera lo que desee, mi helado era el tuyo y tras tu lametón daba yo el mío, no había ascos entre nosotros porque entre una madre y su hijo, no cabe algo así.
En casa, esta de aquí y que seguirá siendo también tuya por siempre, todos te extrañamos. Te extraña Motica que te estuvo buscando varias noches, días ya después de tu irte cuando se dio cuenta al fin que faltabas y  hasta que de alguna forma entendió que ya no volverías  a estar. Te extraña Tai porque es un gato tan bueno que nunca vio en ti una amenaza aunque fueras el único otro macho que llegó a alcanzar tu tamaño y convivir tanto tiempo en casa. Te extraña Mila, la gatica tricolor que te bufaba a veces pero que nunca te echó un manotazo y te extraña Blacky que aunque en su fuero interno de gata consentida y deseosa de ser la única también se alegre, estoy segura que algo también  te extraña porque fuiste parte de la vida de todos aquí.
Papá y mami humanos, no necesito decirte, pero te sabemos bien y feliz y eso, aunque no nos impida extrañarte y  preguntarnos uno al otro, que estará haciendo Simba, ya nos habrá olvidado? nos reconocería si le volviéramos a ver alguna vez? es lo que hace valga la pena esta separación.
Por último y aunque te que tuviera conmigo estos casi 8 meses, no soy tu única salvadora, recuerda las veces que te lo dije cuando te cargaba en mis brazos y te hablaba como sabes les hablo a todos, porque no fuí quién te hallara y recogiera de la calle ni quien te diera esta posibilidad de vida que tienes hoy. Dale muchos cariños a él, y será como dármelos también a mi.
Lo mejor del mundo para  ti mi negrito prieto.
Tu mami humana.

jueves, 18 de febrero de 2016

Los últimos que llegaron.



Blanquita.
Blanquita llegó junto a un hermanito, ella totalmente blanca, el totalmente negro. Enseguida que los vi pensé que eran gatos nacidos en una casa y que habían sido abandonados. Estaban muy pegaditos uno a la otra, o al revés. Miraban todo alrededor con los ojos muy abiertos, como curiosos y sorprendidos a la vez pero no temían el contacto con las personas. Aparecieron un día los dos juntos en los alrededores y llegaron hasta (azar o suerte o alguien que los llevó hasta allí? No sé)  la casa de unos vecinos que comenzaron a alimentarles y les dejaron estar en su patio. La niña de la casa les nombró como Estrellita a la blanca y Manolo al negrito. Ella más tranquila pero menos amistosa, él algo más  inquieto pero también más cariñoso. Pasaba casi a diario por allí y les veía jugar juntos y a veces les dejaba al pasar alguna cosita de comer aunque allí, justo es decirlo, no se les acariciaba mucho talvez, pero el alimento nunca les faltó. No era la situación ideal pero en medio de todo lo que pudo ser eran un par de gaticos afortunados. Sin embargo yo pensaba en cuando llegaran las lluvias y el frío.

El tiempo fue pasando y un ..mal día, Manolo desapareció, no le hallamos mas ni supimos que pasó con él. Estrellita quedó sola. Y ya desde antes, desde que llegaron mas chicos la señora de la casa me preguntaba si me los quería quedar, así que una vez mas y conociendo la debilidad de mi amiga Y. por las gatas blancas,  le insistí nuevamente para que adoptara a Estrellita. Tanto jorobé que acabó aceptándola. Esto fue como por Noviembre del año pasado y en Enero de este la llevamos a esterilizar. Blanquita que es su nombre hoy, ya tiene un nuevo hogar donde no solo la alimentan sino que también le hacen cariños a las dos manos. Y ya puede llover o hacer frío que ya ella tiene un lugar calentico y seco para resguardarse.

Simba
El diablillo. Mi fogoncito. A este negrito lo trajo a mi casa I. que se lo encontró en la calle, solito, todo sucio y hambriento  Tendría unos 15 días talvez y me pidió que le sacara adelante.  Esto fue como por septiembre pasado y con la propia ayuda de I. se ha mantenido hasta hoy compartiendo  la casa con mis tres peludos.Que conste que los bufidos están a la orden del día pero vamos pasando.
Es muy activo y no sé si es que a pesar de los cachorros que han pasado por mis manos, nunca me percaté de si esto es una característica de cuando son mas pequeños  o es una  muy de Simba pero tiene una temperatura este bichito que no tiene nada que ver con mis otros gatos, siempre está muy calentico, más que los otros que son ya adultos.
Está para adopción pero a sus casi 6 meses ya,  siendo un gato negro “sato” y sin ser uno de  esos gatines “wallpapers de Windows” como les digo yo, que te enamoran  y enganchan a la primera vista, aun no encontré un hogar para él. 
Es hermoso mi Simba, mi rey pantera en miniatura y cuando está soñoliento, solo cuando está soñoliento es el minino más dulce que puedas hallar.
Fue castrado e mismo día que llevamos a Blanquita y se recuperó  muy rápido de ello.

Esta preciso mi Simba, mi fogoncito (por aquello del calorcito que da)

Silvestre.
Esta cosita bonita nació en la calle, en una colonia que alimenta una señora cerca de la casa de Y. Pero nació con los peores defectos que puede tener un animalito con la mala suerte de estar en la calle: ser amoroso y manso como el que más.
Cuando los demás gatos con que convivía se escondían o buscaban un sitio resguardado para dormir durante el día, el se quedaba en el centro del jardín, dejaba que todo el que quisiera se le acercara y le alzara o le hiciera un cariño. Fue verlo y enamorarme de él y comenzar a pensar en hallar a alguien que quisiera adoptarlo pero tan solo dos días después de haberle tenido cargado y sentirle ronronear supe que había sido agredido por un perro y que estaba mal.  Cuando lo vi me díó una lastima tremenda, tan pequeñito y tan lastimado ya.  Por suerte con un par de visitas al veterinario logramos sacarlo adelante y hoy vive con una compañera de trabajo de Y. que está encantada con él.
Alguna secuela le ha quedado de los colmillazos que recibió en su cabecita y cuello. A veces cuando  abre mucho la boca para maullar o bostezar, el gesto se le tuerce un poco. Talvez algun nervio  lastimado, no sé. Igual su dueña no lo cambia por ningún otro por lo que Silvestrico es un gatico muy afortunado, no solo sobrevivió a la muerte sino que salió tambien de la calle.
 No es cierto que es precioso?



miércoles, 20 de enero de 2016

Actualización

Hola, hace tiempo no subo nada a aquí. Aunque no es excusa, entre el tiempo y las preocupaciones diarias digamos que mis neuronas no han estado en la mejor forma para hacerlo.
Y conste que en alguna ocasión he tenido muchas ganas de hacerlo aunque fuera para hacer catarsis y vomitar la decepción y el asco tan  grande que me provoca esta sociedad donde vivo y a la cual las miserias y las escaseses  diarias lejos de hacerla mas solidaria y sensible al dolor ajeno, han vuelto mas egoista y consumista, primando cada vez mas el "yo" como lo único importante y el tener cosas materiales que exhibir una de las principales metas. Un lugar donde el comun o buena parte de las personas ve y entiende como lo normal dejarse el pellejo para poder lucir un par de tenis de marca pero para los cuales compartir un bocado de comida con un animal hambriento, ya es demasiado esfuerzo. En un medio así desgraciadamente, el respeto y el amor a estos otros seres que comparten esta tierra con nosotros deja mucho que desear y va cada vez a menos  con el agravante de que por mas que habemos grupos pidiendo desde hace años ya una ley de bienestar y protección animal, esta sigue brillando por su ausencia. Pero prefiero no seguir hablando de ello para no hacer mas pesado mi día de hoy.
Decirles que en este tiempo, tanto Poppy la gatica amputada como su hermanita fueron esterilizadas e igual la gatica negra de la foto, tambien sacada de la calle.
Galería de bellezas esterilizadas
Poppy el día de su esterilización
 La hermanita de camada de Poppy:

La negrita Mini:

Que en Septiembre hubo una nueva adición a la familia de rescatados y del cual les hablaré mas adelante. Y en Noviembre dos mas.
Tambien decirles que con mucho esfuerzo sobre todo por la limitación de recuersos se siguen haciendo las campañas de esterilizaciones. De mas está decir, que cualquier ayuda en cuestión de material médico será mas que agradecida para seguir trabajando. Las cosas que mas falta nos hacen son anestésicos y sedantes (Xilacina o Xilagesic principalmente para el manejo de gatos) sutura reabsorbible y de ahí en mas cualquier otro material que en algun sitio haya sido desechados ya para su uso por estar caducado, siempre y cuando se encuentre en buen estado, el empaque intacto, etc.
Saludos a todos y aunque un poco tardío ya nuestros mejores deseos para este 2016.





martes, 25 de agosto de 2015

Una buena.



Todas las historias no deberían ser tristes. Todas no lo son aunque las tristezas quizás sean mas. Algunas tienen final feliz, como los cuentos.
Vean esta cosita minúscula y preciosa.
 
Su nombre es Poppy y fue parte de una camada de 3 que el pasado 6 de Abril apareció frente al edificio dónde vivo. Unos 10 días de nacido cuando les hallé. Dos hembras y un machito.
Entre mi marido, una compañera de trabajo y yo, nos propusimos sacarlos adelante. Era la primera vez de todos con unos bichos tan pequeños pero lo intentaríamos al menos. Y también tuvimos la ayuda de I. que nos hizo llegar, casi express, leche para cachorros. Y fueron saliendo adelante y creciendo y echando unos dientes que metían unas mordidas…
Pero Poppy , una de las hembritas y la más pequeña de la camada tenía una piernita bien lastimada cuando la hallé. Un pisotón al parecer y su patica trasera izquierda estaba hecha trizas, fractura  y expuesta en dos o tres lugares y  se le acabó necrosando por lo que era o sacrificarla o amputarle. Pero esta criatura era la que mas fuerte chupaba el biberón y no dejaba de jugar a pesar de su patica inutilizada y maloliente, así que se intentó la operación. Con mil temores, que si la dosis de anestesia, que si soportaría, 15 días apenas cuando se la operó. Y la superó.
Los días siguieron pasando y apareció un hogar para el machito primero, después para la otra hembrita.  Todo bien, excepto que, no habían muy altas probabilidades de hallarle un hogar a la Poppyta y yo misma ya no puedo meter otro animal más en la casa, por lo menos definitivo ya que mi gata negra sufre una transformación al instante y parece y comienza a actuar como un doberman en lugar de cómo la adorable peluda que suele ser y no se le quita mientras “el intruso” siga en casa. Lo tengo bien demostrado ya.  Ahí entró I. nuevamente: yo me la traigo y una luz de esperanza se abrió para Poppy.  Me la traje muchas veces al trabajo en una caja de cartón por aquello de las tomas de alimento frecuentes y todos mis compañeros la conocían. Y un buen día un muchacho me preguntó por la gatica y me dijo, la quiero. Seguro? Le pregunté. Y me dijo que sí y dio sus razones. Y me inspiró confianza.
Ahora Poppy vive en su nuevo hogar. Miren en una de las fotos, su patica amputada. Pero vean también lo consentida que está esta gata y la familia canina que tiene.
 
Estamos muy pero muy felices por Poppy.  Porque está viva, sana y disfruta y retoza prácticamente igual que cualquier otro gato. Porque vive con personas que la eligieron por sobre otros gatos sin ninguna discapacidad y la quieren. Porque tiene compañeros de vida aunque sean de otras especies. Porque tiene un proyecto de vida digno como el que cualquier otro gatin debería tener.
Que seas muy feliz Poppyta!!!!!!!!!